1. Los españoles suelen
saludarse con dos besos al encontrarse y al despedirse. Antes era
menos habitual, pero en
las últimas décadas esta forma de saludo está muy extendida entre
personas de todas las
edades. Cuando se saludan, si es entre mujeres, siempre se besan y lo hacen también casi
siempre cuando es entre hombres y mujeres. Sin embargo, entre hombres se besan solo cuando son
familia (padre e hijo, hermanos) o amigos que no se han visto en mucho tiempo, aunque los
jóvenes empiezan a hacerlo cada vez más en cualquier situación.
En resumen, los españoles
dan muchos besos.
2. En España la gente se
acerca mucho al interlocutor para hablarle y le toca con frecuencia (en
el hombro, en el brazo…).
Es un gesto cariñoso, pero a algunos extranjeros puede parecerles
que esta costumbre invade
su espacio personal.
3. Cuando varias personas
van a tomar algo juntas, es habitual que alguien pague la
consumición de todos
diciendo “yo invito” o “hoy me toca a mi”. Entre los jóvenes, que no
suelen tener mucho
dinero, es frecuente que cada uno pague lo suyo.
4. Cuando se va a comer o
a cenar a casa de alguien es habitual llevar algo: unos bombones,
una botella de vino para
la cena, un postre o unas flores. Los jóvenes, que tienen reuniones
más informales, no suelen
llevar nada, excepto si es una cena compartida en la que cada uno
de los asistentes prepara
uno de los platos.
5. Cuando alguien elogia
a un español, este no suele decir solo “gracias”, sino que intenta
quitarle importancia al
motivo del elogio. Por ejemplo, si alguien le dice a un español: “Me
gusta esa camisa que
llevas. ¿Es nueva?”, lo mas probable es que este responda: “¿Sí ? ¿Te
gusta ? pues me costó muy
barata ».
6. Cuando los españoles
se despiden después de una reunión, no se van inmediatamente, sino
que puede pasar media
hora entre la primera vez que dicen “nos vamos a ir” y el momento
de marcharse. A veces, la
despedida se alarga en la puerta de la calle, charlando de pie,
durante muchos minutos.
7. Es muy frecuente entre
los españoles decir « te llamo y quedamos » como una frase
puramente social y, sin
embargo, no lo hacen de inmediato, lo que puede confundir a los
extranjeros que pueden
sentirse molestos por la falta de seriedad de la cita.
8. Es un tópico muy
extendido decir que los españoles siempre llegan tarde a las citas; es cierto
que muchos españoles lo
hacen, aunque también es verdad que otros son muy puntuales. De
todas formas, es verdad
que el sentido del tiempo es diferente al de otras culturas y no es
extraño quedar “a eso de
las ocho” o “hacia las ocho”.